31/1/12

El placer de las caricias

BAJO LA LUNA

Aquel día el cielo estaba claro y una bonita luna brillaba en lo más alto...

Estábamos solos ella y yo...

ella lucía aquel pelo tan suave y sus hermosos y grandes ojos de color marrón.

Yo sabía exactamente lo que ella quería, desplacé mis dedos por la suave piel de sus finas piernas, corrí mis dedos por su espina dorsal, poco a poco llegué a posar mis manos en sus senos.

Recuerdo mi temor, mi corazón latía muy rápido, pero finalmente ella se abrió de piernas y yo, con sumo cuidado, me puse en acción...

y ya no paré hasta que aquel líquido blanco dejó de manar.

Fue mi primera vez...

¡Al fin había conseguido ordeñar una vaca!

...

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